Antonio Coronilla

Claves para Mejorar tu Rendimiento en Rumbos Abiertos de ILCA, por Antonio Coronilla

Si eres un regatista de ILCA y buscas nuevos puntos en los que mejorar, seguro que este post te interesa.

Muchas veces habrás visto como en una regata, un buen regatista realiza una mala salida o una mala primera ceñida, y pasa muy retrasado por la primera baliza. Sin embargo, normalmente estos regatistas recuperan muchas posiciones durante la empopada, logrando alcanzar al grupo de cabeza.

En este punto nos preguntamos; ¿Qué hacen estos buenos regatistas que no hagamos nosotros para remontar tan fácilmente en rumbos abiertos?

A continuación mostraremos una serie de aspectos a tener en cuenta para mejorar en rumbos abiertos:

1. Tensión de baluma. Para un correcto equilibrio de la embarcación en empopada, debemos regular la tensión de la baluma en función del viento.

Todos sabemos que la contra es el mecanismo del que disponemos para regular la tensión de la baluma. Así para un correcto ajuste de este sistema, debemos observar que navegando en rumbo de empopada, la baluma abra y cierre tras realizar un cazado de escota o cuando carga la racha.

Si la contra está demasiado cazada siempre tendremos la baluma cerrada, y si la tenemos muy suelta tenderá a estar demasiado abierta, sacrificando velocidad en ambos casos.

Este punto de tensión de contra ideal variará en función del viento, debiendo de forma general estar más suelta con vientos suaves, y más tensa con vientos fuertes.

Por ello, el mejor ajuste es el que realizamos a través de la observación de la baluma, decidiendo si es necesario soltar o cazar contra.

2. VMG. Para quien no conozca el término, el VMG hace referencia al mejor equilibrio entre metros recorridos y velocidad de la embarcación, de forma que lleguemos a la baliza lo antes posible.

En este sentido, debemos evitar siempre un rumbo de “popa pura” que si el recorrido está montado al viento, coincidiría con el rumbo directo a la baliza.

Existe un doble motivo para evitar este rumbo, que es el más corto pero muy lento, no siendo por tanto el mejor rumbo para llegar lo antes posible a la baliza.

En primer lugar, evitar que la vela trabaje por empuje y, en segundo lugar, maximizar el viento aparente. Sin embargo, también debemos evitar recorrer metros excesivos que nos desvíen demasiado de la baliza.

3. Escora del barco. Por lo mencionado en el punto anterior, es mejor evitar el rumbo de "popa pura”, debiendo alternar fases de navegación contramurados (el viento fluye de baluma a grátil) con fases de navegación orzados (el viento fluye de grátil a baluma).

En este sentido, debemos ajustar la escora del barco en función de la fase de navegación, además del lógico ajuste de escota que deberemos realizar.

En rumbo orzado, el barco debe navegar plano o mínimamente escorado, además de acompañarlo con un leve cazado de escota. Esto se debe a que un barco escorado tiende a orzar, dando órdenes similares con el timón y la escora del barco.

De igual forma, en rumbo contramurado, el barco debe navegar contraescorado, además de mantener la escota abierta entre 90 y 95 grados.

Esto se debe a que un barco contraescorado tiende a arrivar, dando de nuevo órdenes similares con el timón y la escora del barco.

Al igual, deberemos acompañar las transiciones de orzado a contramurado, y viceversa, con escoradas o contraescoradas que nos ayuden a mover el barco con más suavidad.

En cualquier caso, debemos evitar dar órdenes contradictorias al barco, que serían orzar contraescorando o arrivar escorando, ya que frenaremos la embarcación.

4. Dirección de la ola. Por último, para mejorar la velocidad en empopada, debemos tratar de planear las olas si existen condiciones de planeo.

En este sentido, es importante tener en cuenta la dirección de la ola para aumentar las opciones de planear, además de lograr enlazar planeos consecutivos saltando de ola en ola.

Centrándonos en el oleaje, a pesar de ir en una dirección determinada, que normalmente es a favor del viento, suelen haber pequeñas alteraciones, de manera que no todas las olas presentan la misma dirección.

Las diferentes olas con sus diferentes direcciones suelen cruzarse, siendo fundamental aprovechar estos cruces para saltar de ola en ola y enlazar planeos. Al igual que un surfista, deberemos detectar en cada cruce de ola la dirección de la siguiente ola a la que queremos saltar, determinando si es favorable de izquierda o de derecha para modificar el rumbo, apuntando hacia la dirección de la nueva ola.

Una vez vistos todos estos aspectos técnicos para mejorar la navegación en rumbos abiertos en ILCA, que esperamos que os hayan sido de ayuda, no te olvides de combinarlos con aspectos tácticos para que nuestra navegación en empopada sea ideal.

Antonio Coronilla Soto, regatista y técnico de la clase ILCA.

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